23 de mayo de 2010

¿Qué quiero?


Necesito poner mi cabeza en órden.

¿Qué quiero hacer? No me refiero sólo a cotro plazo, sino a todos los plazos posibles.

¿Porqué me vino esa idea y porqué anuncié la decisión? Parece que hay muchas respuestas, y todas son correctas y únicas de algún modo. Una de ellas es que quiero dejar de lado todo tipo de manipulación mediática, quiero desconectarme del mundo y de alguna manera aislarme en mi propia percepción.

Otra de las razones es que, evidentemente el estar conectado a Internet absorbe mucho de mi tiempo, mismo que paso consumiendo más contenidos de los que genero. Ese tiempo puede ser aprovechado de maneras mucho más productivas. Me considero un artista; necesito entonces crear arte. Y eso es lo que intentaré hacer.

También necesito meditar para, de una vez por todas, encontrar el camino que deseo recorrer. En todos los aspectos.

Tengo ganas de salir y observar el ambiente que me rodea, comportamientos, reacciones, costumbres, acciones, instintos, patrones... En pocas palabras, profundizar -siempre como simple observador- en esa masa amorfa que nos circunda.

La idea general es hacer una clase de retiro, aunque no espiritual, sino más bien sensorial; comenzar a trabajar en proyectos paralizados desde hace años; buscar esa inspiración que no encontraré en mi Messenger o en twitter, sino dentro de mí.

La ansiedad por saber qué es lo que pasa estará presente, lo sé. Las ganas de aventar todo y encender el módem se apoderarán de mí. Pero sé que soy más fuerte y puedo vivir a la vieja usanza, así que en cierta medida, ésto es un viaje hacia el pasado, donde tanta información desmesurada no estaba al alcance de la mano y teníamos que esforzarnos más para conseguir o aprender algo.

Creo que nuestra etapa en la vida es representada por esa actitud "revolucionaria" e innovadora, esas ganas de experimentar cosas nuevas sin que nos importen mucho las consecuencias, porque estadísticamente tenemos toda una vida para asimilarlas y hacer conclusiones.

Suena cursi, pero quiero también conocerme a mí mismo, saber qué hay detrás de la persona que todos conocen; que muestra desde hace tanto tiempo una personalidad ante los demás, que ha terminado por creer que esa es la verdadera.

Voy a desenmascararme y a presentarme como soy ante el juez más imparcial y escrutador: Yo.

No tengo claro sí triunfaré o fracasaré. Lo único que tengo claro es que lo intentaré, y no me importa si los demás no lo entienden.

Al Amor No Correspondido

Como una mancha en la vasta soledad que me atemoriza

Un hilo de inspiración cubre el sendero

La montaña de sensaciones de desvelo

Temblará con los espasmos del vacío


Atardecer solitario en primavera,

Con el fuego cediendo ante la luna

La llama sobrevive en la hoguera

Eterna casualidad como ninguna


La conciencia perdida del instante

Presidiendo como siempre la morada

Como el sueño interrumpido de un gigante

Una nota sin final será entonada


Caminando por la espesa travesía

Intentando evadir la despedida

Un preludio en un momento de alegría

Sofocado por la frustración temida


Tu presencia recordando con la duda

De la próxima oportunidad al frente

Persiguiendo una ruta sin censura

Acatada por la ira solamente

17 de mayo de 2010

Dos armas

Dos hombres luchan contra el mundo tratando de hacerse escuchar. Ambos comandan a un grupo de guerreros dispuestos a apoyarlos en la búsqueda de la ansiada atención. Los dos sujetos son líderes natos y comparten un espíritu revolucionario.

Mientras uno de ellos se hace notar a base de gritos y pólvora, el otro tiene una guitarra como única arma. Tratan de cambiar al mundo; el primero intenta imponer sus ideales a través de la ley del más fuerte; el segundo instala sentimientos en lo más profundo de las fibras sensibles, queriendo transmitir lo que él considera verdadero simplemente deslizando sus dedos a lo largo de 22 divisiones y seis cuerdas, creando una atmósfera de comunión entre quienes lo escuchan, sin tratar de obligar, más bien convenciendo y exponiendo su realidad a través de las notas.

Miles de almas comulgan con sus ideas creando una sinergia tan grande que el fusil más poderoso podrá sofocar, pero jamás extinguir.

9 de mayo de 2010

Del porqué no me gusta Facebook


Nunca he sido muy afecto al uso de las redes sociales, si bien reconozco que he estado suscrito a varias de ellas, casi siempre ha sido por mera recomendación e insistencia de terceros más que por convicción; sin embargo, twitter realmente me atrapó al grado que hoy digo sin pena que soy adicto a esa plataforma, soy un fan from hell de los mensajes de 140 caracteres.

Viendo la otra cara de la moneda, una red con la que no simpatizo en absoluto es el caralibro (a.k.a. facebook) y siendo sincero, no tengo una razón específica, aunque lo más probable es que mi aversión por dicha "página" se deba a que está de moda y en todas partes.

No soy hippie, pero el hecho de que facebook esté presente casi en cualquier parte y que tenga la intención de convertirse en uno de los grandes de internet me molesta. ¿Porqué? No se debe a su éxito, no tengo problemas con el éxito inmoderado de las corporaciones. Lo que me molesta es que a diferencia de Google, Yahoo!, Microsoft, Apple, AOL o cualquier otra compañía "grande" en el ámbito de internet que ha conseguido su éxito gracias a innovaciones tecnológicas y años de esfuerzo e investigación, sigo sin entender porqué un espacio que ofrece alojamiento de fotografías, juegos en flash, un chat bastante básico y la posibilidad de mantenerte en contacto con tus amigos -servicios que ofrecen miles de redes sociales- ha llegado a convertirse en lo que es.

Facebook ha sabido explotar muy bien el ocio y le ha redituado bastante bien. Tampoco acuso a Mark Zuckerberg de ganar dinero de forma fácil, porque su grado de dificultad ha de tener, como todo lo redituable en esta vida, pero comparativamente hablando, el ascenso a la fama y fortuna de facebook ha sido más sencillo que el de cualquiera de los otros grandes.

28 de abril de 2010

Bloqueo Creativo

No sé si sea algo real o simplemente se trata de una excusa auto-inflingida para ser un holgazán y no tener remordimientos al respecto, pero en este preciso instante puedo argumentar que he tenido un bloqueo creativo referente al Rapecast.

Quizá es la presión de ser un entertainer -sé perfectamente que no eso, pero suena importante-Por más que le doy vueltas en mi cabeza, no puedo dar con un tema adecuado, no logro encontrar el hilo conductor que haga que el podcast no sea uno más del montón. ¿Tal vez estoy pensando demasiado? ¿Estoy callendo en la complacencia de la que hablé en el post anterior? No creo, porque aún no tengo una audiencia a quien complacer.

La improvisación no es lo mío, eso quedó claro en el podcast número 3.
Pero en fin, aquí voy a ver que sale. Total, siempre queda la opción más fácil, hablar de sexo jajaja.

23 de abril de 2010

En busca del reconocimiento ajeno

La idea sobre éste post la formulé mientras veía un "afiche" -me encanta esa palabra- de Metallica que tengo colgado en una de las paredes de mi cuarto, entonces me puse a pensar sobre las razones por las que nuestras costumbres siempre nos impulsan a buscar el reconocimiento por parte de otras personas en todos o casi todos los ámbitos de nuestra vida.

Es cierto que para ciertas cosas debemos echar mano de una perspectiva externa para así poder comprender mejor todo aquello que nos rodea, pero no todas las circunstancias requieren de ese punto de vista. Y uno en particular que no lo requiere en absoluto es el Arte.

El verdadero Arte no es otra cosa que dejar registro de la forma como el artista ve al mundo, a veces de forma directa y en ocasiones abstracta, pero siempre personal. Partiendo de ésta premisa, podemos entender que hacer una obra con el sólo propósito de que le agrade a alguien es simplemente antinatural.

Pero crear algo que satisfaga únicamente el "capricho" de quien lo construye no es tan sencillo, y de hecho esa búsqueda se transforma en la parte más personal de la autenticidad, y aunque parezca pleonasmo, no lo es. El verdadero artista debe ser egoísta y con una autoestima aplastante para evitar caer en la mediocridad de la vulgar complacencia y dedicarse a crear sólo aquello que le parezca que expresa con total fidelidad lo que percibe, lo que imagina o lo que piensa.

La sencillez artística no existe, pues el escultor debe ser el primero en amar su obra. Pero lamentablemente la línea entre la seguridad y la pedantería es muy delgada, pero no inexistente.

13 de abril de 2010

Relaciones Electrónicas


A raíz de la "digitalización" de la que somos usuarios en nuestra vida cotidiana, cada vez es más común que dependamos en mayor medida de un medio electrónico para desenvolvernos e interactuar con otros individuos en distintos ámbitos; ya sea con proveedores o contactos en el trabajo, o con compañeros de clase para intercambiar tareas y/o organizar trabajos o exposiciobnes para la escuela. Medios como los mensajeros instantáneos o las redes sociales hacen más sencillas éstas tareas, pero ¿qué sucede cuando usamos éstos mismos medios para crear relaciones personales?

Situaciones como ésta se dan más comunmente de lo que imaginamos, e incluso, al menos en Estados Unidos 1 de cada 8 parejas casadas se conocieron por internet, lo que se traduce en que la red de redes gana cada vez más terreno en cuanto a fomentar relaciones.

La línea entre una relación plausible y una mera ilusión sin sentido es muy delgada y difícil de distinguir y varios factores han de ser tomados en cuenta, porque se dan muchos casos en los que la posibilidad de conocer físicamente a esa persona es menor a la de ganar la lotería, pero aún así la parte sentimental del pensamiento se empeña en crear el espejismo de la correspondencia y la oportunidad.

En este tipo de situaciones, lo mejor es hacer prevalecer a la razón sobre el sentimiento, es extremadamente difícil, pero de otra forma debemos prepararnos para enfrentar las decepciones a las que la situación nos enfrentará.

Pero no sólo se dan relaciones amorosas. Surgen también amistades a través de Internet, y en algunos casos son igual o más sólidas que las que construimos en la vida real, encontramos confidentes, personas que nos apoyan en determinadas situaciones y que generalmente pasan de ser simples contactos en una red social a lo que denomino "amistades del messenger", siendo el hecho de compartir tu dirección de correo personal un signo de confianza y que denota cierta personalización.

Es indudable que nuestros hábitos sociales cambian, e incluso los más puristas caen de vez en cuando en éstas nuevas tendencias cibernéticas (me sentí en los 90). Estamos presenciando sólo el inicio de un giro radical en la forma de interacción humana. ¿Qué sigue?


9 de abril de 2010

Estrenando Diseño

Pues me he puesto a hacer lo que no había hecho por flojera extrema, buscar una plantilla decente.

He creado la página "El Rapecast" la cual obviamente albergará exclusivamente episodios del podcast, pero eso no significa que dejarán de publicarse en la página principal, ésto con el fin de que se pueda seguir comentando en cada episodio.

Espero que los cambios sean de su agrado.